miércoles, 30 de octubre de 2013

Letanía del meapilas

Rabelais: Los sueños extravagantes de Pantagruel. 1565.
De capitidisminuido sujeto
a chuligrotesco jumento,
energúmeno voceras,
del rosario la espina artera;
delincuente con padrino
sin tino ni refino,
por camarada un farrero
más macarra que nazareno;
contable de insectos,
boca séptica de conceptos,
con su cainita quijada
atiza toda palabra prestada;
huérfano de afectos,
criado en el despecho,
solo alcanza a ser el primo
de un muladar corrompido.




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