jueves, 21 de octubre de 2010

"Lobos con disfraz de cordero" o fobia licántropa

Estaba Cabrín Cabrate,
en una peña, peñascate,
y vino el Lobo Lobate:
-“Cabrín Cabrate,
¿no bajas a comer la yerba,
yerba frescate?”.
Responde Cabrín Cabrate:
-“Lobo Lobate,
no bajo a comer la yerba,
yerba frescate,
porque me agarrarás del gargaberate”.
Responde el Lobo Lobate:
-“Cabrín Cabrate,
no sabes que estamos
en tiempo de ayuno
y que no podemos comer
carne de cabra, ni de cabruno”.
Bajó el Cabrín Cabrate
a comer la yerba,
yerba frescate,
y vino el Lobo Lobate
y le agarró del gargaberate.
Responde el Cabrín Cabrate:
-“Lobo Lobate,
no dices que estamos
en tiempo de ayuno,
y que no podemos comer carne
de cabra, ni de cabruno”.
Responde el Lobo Lobate:
-“Cabrín Cabrate,
ante la necesitatem: no hay pecatem”.
Amén.

Epístola de Cabrín Cabrate,
fábula recogida en Cuéllar, de Emeterio Martín,
en inolvidable versión de Nuevo Mester de Juglaría.

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