viernes, 7 de agosto de 2009

El origen de lo pobres y de los ricos



En la antigüedad todos los hombres eran iguales. Un día Dios decidió la diferencia, y quiso que hubiera pobres y que hubiera ricos. “Es necesario que haga una prueba para ver quién será quién”, pensó Dios, y se le ocurrió invitar a todos los hombres a una fiesta.
El día de la fiesta, muy temprano, Dios cubrió el patio de su casa con excremento de gallina. Llegaron los invitados y quedaron sorprendidos. Muchos no se atrevieron a cruzar; pero unos cuantos dijeron: “¿Qué importa embarrarnos las sandalias si podemos divertirnos?”
Desde entonces hay ricos y pobres. Y desde entonces los ricos, por más que se restrieguen, quedan pringados de cagada.
Zoquepopolucas de Sabaneta, Veracruz (México), en
Una vieja historia de la mierda, de Alfredo López Austin. Ed. Toledo. México. 1988.

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